Láminas Maternidad y Crianza

Qué es la felicidad para mi

Pues parece que ultimamente el destino me lleva a Madrid, y semana sí semana no, voy a la capital. Y yo, encantada, porque cada vez me gusta más la ciudad y, sobretodo, los madrileños y las madrileñas. Esta vez, le debo el viaje al Instituto de la Felicidad de Coca Cola, donde Laura Rojas Marcos y Alejandra Vallejo Nájera, dos referentes nacionales a nivel de Psicología Infantil, nos impartirán unas ponencias sobre el aprendizaje para ser feliz y un taller en el que podremos compartir todas las inquietudes sobre la felicidad de los hijos.

cocacola_felicidad

Y es que se madre, muchas veces no es sinónimo de ser feliz. Es una etapa muy dura, de sentimientos enfrentados, de cansancio, de culpabilidad. Pero también de alegrías, de nuevas ilusiones, y de superación sobretodo. Inevitablemente, con esta invitación, me he planteado qué es para mi la felicidad.

Qué es para mi la felicidad

Yo tengo muy claro que la felicidad me la da mi hija. Pero creo que esta frase es demasiado simplista para definir cómo he alcanzado yo la felicidad y sobretodo la serenidad (para mi una cosa va con la otra). Así que quiero compartir mi definición de este concepto, y, más que nada, el camino que yo misma he recorrido para llegar a ella. Entiendo que no es el único, pero es el que conozco y el que a mi me ha funcionado.

unamamadisenadora

Ésta soy yo la mar de feliz (es mi nuevo avatar)

Para mi, la felicidad pasa por tres pilares: la reorganización, la aceptación y la superación.

La reorganización tiene que ver con tus prioridades: significa saber discernir entre lo que merece alterar tu serenidad y lo que no. Elabora una lista de lo que más te preocupa, de la manera más objetiva posible. A continuación imagina que esos problemas no son tuyos (toma distancia). ¿Siguen siendo tan importantes? ¿Tan graves? Si la respuesta es negativa, táchalos (tachar no quiere decir olvidar, significa que dejan de estar en el ranking de cosas preocupantes).

Si es afirmativa, plantéate qué puedes hacer para arreglarlo. Y hazlo. No te quedes mirando, no te compadezcas. Sólo actúa. Si no sabes cómo, pide ayuda. Si cuando lo has hecho sigue sin solucionarse, vuelve a plantearte si es tan importante. Si lo sigue siendo, busca otra solución, y otra, y otra. Y cuando te quedes sin posibilidades, o sin ganas, acepta que no está en tu mano. Que has hecho lo que has podido, pero hay cosas que no se pueden cambiar. Que deben aceptarse, sin más.

Pronto, sabrás diferenciar entre lo que puedes cambiar y lo que no, y no desperdiciarás tu energía en lo segundo. Simplemente lo aceptarás, e invertirás tu tiempo en lo que sí puedes mejorar. Ésa es la aceptación.

Y esa aceptación es el principio de la superación. Algo que no te gusta, que has intentado cambiar, pero que realmente no está en tu mano arreglar, deja de ser tu problema. Ésta es la superación. Porque en este momento, te sitúas por encima de ese problema. Es ajeno a ti (aunque te afecte de alguna manera).

Cuando hayas conseguido esto, sabrás canalizar tu energía hacia lo que realmente vale la pena para ti, tanto a nivel emocional como profesional. Es el momento para tu superación personal. Te darás cuenta de que eres mejor persona, de que eres más sabio/a, de que sabes lo que tienes que hacer, y lo que no. En base a tus principios, a tu educación, a tus gustos, actuarás con certeza y lograrás grandes cosas. Ánimo, el camino no es fácil ni rápido, pero ahí está.

Y, para vosotros, ¿qué es la felicidad? ¿Cómo la habéis alcanzado? ¿Tiene que ver con vuestros hijos?

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4 Comentarios

  • Reply
    Elisa
    21 junio, 2013 at 9:31

    Una entrada muy buena. Reflexiva y motivadora. Un saludo

    • Reply
      unamamadiseñadora
      21 junio, 2013 at 9:40

      Muchas gracias Elisa! ^^

  • Reply
    In addition to Carol
    22 junio, 2013 at 9:57

    Tan de acuerdo contigo… Suelo decir que convertirnos en madre nos recuerda la persona que éramos, antes de las responsabilidades, los problemas, las preocupaciones. Más valientes, serenas, y reflexivas. Mis máximas para alimentar cada día las reservas de energía positiva son:

    1. Ocuparse. No pre-ocuparse.
    2. Ser sincera conmigo misma y comunicar, de buen rollo, pero no dejarlo dentro.
    3. Yoga.

    Es importantísimo, como dices, reconocer que no todo es un sueño de color rosa. Escribo para una revista, y hace unos meses, publiqué este artículo sobre la madre que los demás no ven. Por si te apetece leerlo, te dejo el link: http://www.magacin.com/2012/11/16/la-mama-que-no-conoces/

    Y más importante, disfrutar de estos años, que no volverán.

    Un beso. Me encanta tu blog 🙂

  • Reply
    INSTITUTO DE LA FELICIDAD. | Madres estresadas (sin fronteras)
    27 junio, 2013 at 21:03

    […] Una mamá diseñadora […]

  • Leave a Reply

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