El día antes

Mi hija duerme con su padre algunos días (no vienen al caso los detalles). Está muy bien, porque así se fortalece su relación. Ella tiene su casa, que es la mía. Pero también tiene a su padre, y lo disfruta. A solas. Yo siempre he intentado potenciar esa relación, nunca he puesto pegas a que se marche.

Pero a medida que crece, y que la voy disfrutando más, me cuesta más. A la práctica, me siento rara. Y no tanto cuando no está. Porque, sinceramente, aprovecho para hacer cosas, o para no hacer nada, da igual. Es peor día el día antes, o el rato antes.

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Anoche la observaba mientras dormía y sentía una especie de emoción tranquila y un poco triste. No sé explicar exactamente lo que es. Será esa angustia de la separación de la que se habla por ahí. Yo lo llamo “el día antes”. Es estar con alguien y añorarlo más incluso que cuando no está. Y es paradójico, pero yo lo siento así. Es un sentimiento totalmente egoísta, y al que una se va acostumbrando, pero no deja de ser algo triste.

Y lo extraño es que es un sentimiento silencioso, porque te lo guardas. Juegas, ríes, bailas, haces lo que haces habitualmente con tu hijo. Pero la espinita está ahí. Sabes que se va al día siguiente.

Enfin, supongo que por eso mismo necesitaba contarlo. Feliz día.

 

La imagen es de aquí.

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14 Comments

  • 5 marzo, 2014
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    Siempre que sé de alguna ruptura es en lo primero que pienso ¿y cómo soporta la separación con el hijo?
    Por motivos muy distintos ahora disfruto de menos tiempo con Peque (¡¡malditas oposicoines!!) pero ese tiempo perdido me hace sentirme “culpable” y siento esa añoranza futura que dices cuando estoy con él y sé que esa tarde, o al día siguiente no podré disfrutar de sus juegos enel parque, por ejemplo.

    • unamamadiseñadora
      5 marzo, 2014
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      Pues es el mismo sentimiento. Te vas acostumbrando pero es difícil, y como mínimo en mi caso, nunca me es indiferente. Un abrazo y gracias por comentar

  • 5 marzo, 2014
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    Me ha encantado el post!se perfectamente esa sensación que dices, cuando las veo dormir, me da por pensar en que la vida son dos días, en que ahora estamos juntas pero algún día no será así, y es esa mezcla de sentirte agradecida por tenerlas pero triste porque no siempre será así. Besotes!

  • 5 marzo, 2014
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    Que especial lo que has escrito. Yo no me he separado nunca de ellos (solo una noche), pero les miro, y antes de que pueda pasar nada, se me salta la lagrimilla por lo que pudiera pasarles y .. ufff, que mal lo paso. Imposible que te sea indiferente. Está bien así. Un beso

  • 5 marzo, 2014
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    Sé de lo que hablas…ahora mismito yo estoy aquí intentando trabajar un rato después de que el peque por fin se haya quedado dormido. Hoy no irá a la guarde porque hemos pasado una mala noche, y aunque esta mañana ha querido ir, a mediodía estaba intranquilo y muy cansado, la tos, maldita tos!!!!!!!!

    Mi peque es un poco revolucionario a veces y tengo que tener mucha paciencia con el, después es un amor de niño y me abraza y besa sin cesar.
    Yo estoy muy triste estos días porque siento que mi vida en pareja se está rompiendo por momentos (ahora ya tenía que contárselo a alguien que no me conoce), la verdad es que nadie sabe que estamos al límite, ni familia, ni amigos.
    Yo soy una mamá al 100%, desde que nació Javier no trabajo, y aunque ahora estoy intentando abrirme hueco a través del blog, la verdad es que me está resultando muy duro. Mi marido tiene mucho ganado, el paga las facturas, la comida y todo. Y ahora que las cosas cada vez van peor, me siento muy perdida y no quiero sentir que después de estos dos años juntos cada segundo del día y la noche, tenga que renunciar a mi hijo.
    Siento escribirte esto Marta, pero tenía que contárselo a alguien.
    Un abrazo

  • Mon
    5 marzo, 2014
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    Me encanta como cuentas las cosas. Tiene que ser durillo…

  • Mar
    5 marzo, 2014
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    Un post súper bonito… a mí me pasa que a lo mejor se van con mis padres un fin de semana a Sevilla y yo me quedo en Madrid y los echo muchísimo de menos aún sabiendo que van a pasarlo pipa y a estar en las mejores manos… y es como dices, es peor antes de que se hayan ido que cuando no están… ¡habrá que ir acostumbrándose!

    un besazo enorme guapa

    Mar

  • 5 marzo, 2014
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    Tan solo con leerte, ya se me saltan las lágrimas sólo de imaginarlo … es una sensación extraña y un nudo que se agarra en tu estómago, pero sabes que es así, y que tan solo queda aceptarlo.
    Pero nada de lo que te diga tu razón, va a convencer a tu corazón.

    Un abrazo enorme y muchos besitos
    Noe

  • mon
    5 marzo, 2014
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    animo te mando un gran abrazo, date un baño largo, pintate las uñas y toma un tecito rico….
    apapacho para mamá….
    beso
    mon

  • 5 marzo, 2014
    reply

    Marta, una gran descripció d’aquest maleït sentiment asqueros! Es una MERDA aquesta situació (si he dit una paraulota, però les coses tal com són!!) Però no ens queda un altre que lluitar i fer tot allò possible perquè les nostres “princesetes” siguin felices !! Tot i això, penso que aquesta situació ha de ser temporal… Arribara un dia que aquesta tristesa anirà disminuint (Tot i no desapareixer..) així que! Un “aplauso” per totes aquelles mamis que patim aquest sentiment perquè som unes heroïnes!!!
    Un petó enorme per les dues!!!

  • belen
    7 marzo, 2014
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    A mi tb me pasa, pero con mi chico! X suerte de mi bebe aun no me he tenido q separar jeje es de agradecer q promuevas esa relacion, mi madre nos hizo tb querer a mi padre y querer ir con el. No entiendo a los padres q ponen trabas solo xq se acabo el amor. Sigue asi y animo, ya queda menos para q vuelva conti 😉

  • Maria
    7 marzo, 2014
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    Lo defines muy bien.Silencioso y angustioso.Es tener conciencia de lo efímero del tiempo…todos los momentos pasan.

  • Cristina
    10 marzo, 2014
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    Sí…es duro, muy duro. En mi caso, dejar lo que más quieres a quien más daño te ha hecho…se me hace muy cuesta arriba. Y aunque intento autoconvencerme de que si bien como pareja fue nefasto, lo que importa ahora es que sea un buen padre (que lo es)…pero no siempre funciona. No siempre la razón convence al corazón, y como tú dices la angustia de los días y momentos previos…es lo peor. Me he sentido súper identificada con eso de “añorar a alguien incluso más que cuando no está”. La contradicción de sentir que me falta tiempo y energía para mí, porque todo lo absorbe el niño…y que cuando no está…me falta el aire, me pesa el silencio, y me quedo bloqueada, haciendo terapia ocupaciones a destajo para no pensar y no sentir la soledad que, sin él, me pesa más que nunca. Intento sobrellevar los fines de semana que paso sin él…aunque aún no me he acostumbrado, y supongo que todo forma parte del proceso de acomodación, aunque tengo la sensación de que cada día que pasa es peor que el anterior. Acojonaíta estoy con las vacaciones de semana santa y sobre todo las de verano: 15 días sin él. Me dan ganas de hibernar como los osos…meterme en una cueva y que me avisen cuando vuelva. Leer tu blog me devuelve a la vida muchas veces. Gracias!!

  • 22 marzo, 2014
    reply

    Aunque todavía no soy madre, puedo entender la situación. Un placer que compartas tu intimidad. Besos y adelante, somos más fuertes de lo que creemos ;))

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